Experiencia Personal

Mi condición:

No todas las personas que participan del proceso sienten lo mismo. Sólo puedo hablar del mío. Hay una intensificación en la vulnerabilidad y adaptación del cuerpo al entorno y a los nuevos estados. Uno pareciera seguir siendo el mismo... la misma mente, los mismos pensamientos y emociones, pero hay ciertas diferencias que son muy sutiles. Por ejemplo, la naturaleza obsesiva de los pensamientos cesa.

Uno es un testigo de esta mente, la ve parlotear pero no es dominado por este diálogo continuo tan característico de ella. Uno es testigo del proceso interno, no se involucra en el conflicto eterno del hombre, de querer cambiar su condición por algo que debería ser de otra manera. Aceptando lo que ocurra, interna y externamente, sintiendo que todo está manifestándose perfectamente de la única manera posible.

Comienzo a ser totalmente consciente de que no existe un centro coordinador del pensamiento, un ser único, individual llamado Fernando que está permanentemente detrás de la escena, tratando de controlar. No hay intención de control porque cesa el miedo. En cambio percibo la actuación de cientos de personalidades que emergen y cesan, y que no son un estado de ánimo diferente de un único ser. Si realmente puedo hablar de un único Ser que está detrás de todos esos, son Amma y Bhagaván, en todo lo que vive, en todo lo que se mueve. Los enojos, las famosas llamadas "inarmonías", se experimentan rápidamente, sin dejar una carga, un residuo. Me siento como una gran procesadora de experiencias, a las que permito fluir sin resistencia. Siento que es muy fácil estar aquí y ahora la mayor parte del tiempo, y el darse cuenta de que esto no está ocurriendo es fácil y suficiente como para volver al presente enseguida.

La experiencia de dicha y alegría no tienen motivo aparente. No son el resultado de satisfacer un deseo o una búsqueda. No hay búsqueda. No quiero ser distinto de lo que soy, simplemente soy.

Fernando, Buenos Aires.

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