| "El proceso del sábado 22 [22/01/05]
fue todo un festival de la experiencia... La gente nueva y antigua entraron
en experiencias peak, místicas o lo que sea, de un calibre mayor
al que pude observar en talleres anteriores y aún con gente ya
muy avanzada en su proceso." El día anterior conversé con Gaby que un montón de factores me llevaron a sentenciar que la iluminación prometida por el movimiento no se había cumplido, y pactamos que sólo tomaría refuerzos una y otra vez, hasta iluminarme y recién ahí fluir con el tema de invitar a otros. Había perdido la fe en el producto final ofrecido por Bhagaván, para mí era concreto que la Diksha funciona, pero no ilumina. Afuera todo estaba a la perfección y adentro angustia, depresión, desazón… Tuve esa noche un aporte de energía de Amma muy gratificante. El proceso del sábado 22 fue todo un festival de la experiencia. Desde que llegué entré en una paz y relax muy profundos. Ya no había carga porque "esa" Diksha destapara el proceso. Hasta bailé con Gaby (un poco tibio por lo torpe de ese momento) y si tienen en cuenta que ni en mi casamiento bailé… Después la lluvia. Fernando alguna vez me dijo que en India se ponían muy contentos con la lluvia porque las Dikshas van mejor. De mi parte seguía sin expectativa, tranquilo. Le dieron la preparación de Diksha a los nuevos y volví a sentir esa energía que me había envuelto la noche anterior. Esta gente entró en experiencias peak, místicas o lo que sea, de un calibre mayor al que pude observar en talleres anteriores y aún con gente ya muy avanzada en su proceso. Las fotos más hermosas que se tomaron ese día, creo que reflejan lo que digo. Una especialmente. Llegó la Diksha… Todo estaba muy bien, después de muchas horas de entrega, nadie mostraba signos de cansancio, dolores en el cuerpo o algo. Había mucha alegría en el ambiente. Un instante antes de comenzar le dije en broma a Gabriela: "Che loco, pago más por el refuerzo, pero dame la Diksha que te ilumina" -Gaby: "Ssssshhhhh, ¿qué van a pensar los nuevos…?" -Paola (en voz bajita): "Bueno, entonces yo quiero la que te limpia los Samskaras…" -Yo (en tren de joda): "Entonces yo quiero una de frutilla con chocolate". Cuando me tocó el turno me sorprendió que en vez de dos manos había seis, intuí a Gaby dándome Diksha, Pao transfiriéndome su estado, algo con Inés… visualicé a Bhagaván y Amma y les demandé con firmeza: "Iluminación Bhagaván ¿estamos? y vos Amma dale de una vez…” Me relajé un poco y les dije hagan lo que quieran ¿sí?, pero con Ananda, ¡¡¡ANANDA!!! ¡Basta de dar vueltas! ¡A laburar! Después pasó Fer y a retozar. Experimenté tantas cosas que las dejo para mi testimonio. Dos días después se hizo presente la Gracia y desperté. A los que todavía están en proceso de iluminarse les aseguro que cuanto más pasión y entrega tengamos, tanto mejor. Yo tengo libertad de horas y horario de trabajo, en mi casa no hay personas durante el día, ni ruidos de ninguna clase y desde el primer momento puse todas las fichas a esto (a mí). Pao se jugó el todo por el todo y un poco más. Veo que cuantas más distracciones tengamos, menos nos adentramos en la experimentación, por lo menos si tienen muchos rollos no dejen de tomar refuerzos que empujen esas condiciones dilatorias. Lo imperfecto también ES... Eugenio. |