| Un mensaje de Sri Amma y Sri Bhagaván Empecemos este auspicioso Año Nuevo leyendo este mensaje y dando Diksha a las personas alrededor de nosotros. Este sería nuestro servicio a la humanidad. Queridos amigos: En un mundo donde la humanidad se siente amenazada por las agitaciones sociales, superpoblación, guerras, violencia terrorífica, insensible indiferencia, cada ser humano está más que nunca preocupado por su propia supervivencia. La supervivencia ha implicado vivir sensatamente, con felicidad, sin gran presión o tensión. Cada uno de nosotros traduce “supervivencia” de acuerdo con su propio concepto particular. El idealista proyecta un estilo de vida que no es el verdadero; los teóricos, sean marxistas, religiosos, o de cualquier otra convicción especial, han definido patrones para la supervivencia; los nacionalistas consideran la supervivencia posible solamente en un grupo especial o comunidad. Estas diferencias ideológicas, ideales y creencias, son las raíces de una división que está obstaculizando la supervivencia humana. Los hombres quieren sobrevivir en una manera especial, de acuerdo con sus respuestas estrechas, de acuerdo con sus placeres inmediatos, de acuerdo con alguna fe. Todo esto no puede de ninguna manera provocar seguridad, porque en sí son divisivos, exclusivos, limitados. Vivir en la esperanza de la supervivencia de acuerdo con la tradición, ya sea antigua o moderna, no tiene significado. Las soluciones parciales de cualquier tipo - científicas, religiosas, políticas, económicas, no pueden más garantizar a la humanidad su supervivencia. El hombre ha estado preocupado por su propia supervivencia individual, por su familia, por su grupo, su nación y como todo esto es divisivo, amenaza su supervivencia real. Las divisiones modernas de nacionalidades, color, cultura, religión, son las causas de la incertidumbre de la supervivencia del hombre. En la agitación del mundo de hoy, la incertidumbre ha hecho al hombre recurrir a la autoridad, al experto político, religioso o económico. El especialista es inevitablemente un peligro porque su respuesta debe ser siempre parcial, limitada. El hombre no es individual, separado. Lo que afecta a unos pocos, afecta a toda la humanidad. No hay escape o evasión del problema. Tú no puedes desentenderte de la totalidad del dilema humano. Nosotros posiblemente no podamos sobrevivir si estamos preocupados por nuestra propia supervivencia. Todos los seres humanos del mundo están hoy interrelacionados. Lo que ocurre en un país afecta a los otros. El hombre se considera a si mismo un individuo, separado de los otros pero psicológicamente, un ser humano, es inseparable de toda la humanidad. No hay ninguna cosa semejante a la supervivencia psicológica. Cuando hay este deseo de sobrevivir o consumar, tú estás psicológicamente creando una situación que no solo separa, sino que es totalmente irreal. Psicológicamente tú no puedes estar separado de otro y este deseo de ser distinto psicológicamente es el mismísimo origen del peligro y la destrucción. Cada persona que se afirma a si misma, amenaza su propia existencia. Esta afirmación de la separación destruye nuestra capacidad trabajar juntos; trabajar en conjunto con la naturaleza, las cosas vivientes de la tierra y también con otros seres humanos. Como seres sociables existimos para nosotros mismos. Nuestras leyes, nuestros gobiernos, nuestras religiones, todos enfatizan la separación del hombre, lo que durante los siglos se ha convertido en hombre contra hombre. Se torna cada vez más importante, si vamos a sobrevivir, que haya un espíritu de cooperación con el universo, con todas las cosas del mar y de la tierra. Uno puede ver en todas las estructuras sociales al efecto destructor de la fragmentación tomando lugar; nación contra nación, un grupo contra otro, una familia contra otra, un individuo contra otro, religiosamente, socialmente, y económicamente. Cada está luchando por si mismo, para su clase o su interés particular en la comunidad. Esta división de creencias, ideales, conclusiones y prejuicios está obstruyendo el florecimiento del espíritu de cooperación. Somos seres humanos, no identidades tribales, exclusivos, separados. Somos seres humanos atrapados en conclusiones, teorías, creencias. Somos criaturas vivientes, no etiquetas. Nuestra condición humana es la que nos hace buscar comida, ropa y refugio a expensas de otros. Nuestro mismo pensamiento es separativo, y todas acciones surgidas de esta identidad limitada, deben obstruir la cooperación. La estructura económica y social, como es ahora, incluyendo religiones organizadas, intensifica la exclusividad y la diferencia. Esta falta de cooperación, en última instancia, provoca las guerras y la destrucción del hombre. Es solamente durante las crisis o los desastres, que parecemos juntarnos y cuando éstas terminan estamos de vuelta en nuestra vieja condición. Parecemos ser incapaces de vivir y trabajar juntos armoniosamente. ¿Es porque nuestro cerebro, el cual es el centro de nuestro pensamiento, nuestro sentimiento, desde los días ancestrales, ha llegado a través de la necesidad, a estar tan condicionado a buscar su propia supervivencia personal, que este aislamiento, proceso agresivo, ha surgido? ¿Lo es porque este proceso de aislamiento se identifica a si mismo con la familia, con la tribu, y llega a ser nacionalismo glorificado? ¿No está todo aislamiento vinculado con una necesidad de identificación y satisfacción? No ha sido cultivada la importancia del si mismo a través de la evolución por la oposición del "Yo" y el "Tu", el "Nosotros" y "Ellos"? ¿No han todas religiones enfatizado la salvación personal, la iluminación personal, el logro personal, tanto religiosamente como en el mundo? ¿No ha llegado a ser imposible la cooperación, por haberle dado tal importancia a este sentido de separación? ¿Es porque la cooperación humana se ha centrado en alguna clase de gobierno o religión alrededor de alguna ideología o conclusión, la cual luego inevitablemente provoca su propio opuesto destructivo? ¿Qué significa cooperar?; no la palabra en si, sino el espíritu de ello. Tú no puedes posiblemente cooperar con otros, con la tierra y sus aguas, a menos que tú en tu interior seas armonioso, no quebrado, no contradictorio; tú no puedes cooperar si tu mismo estás bajo tensión, presión, conflicto. ¿Cómo puedes cooperar con el universo si tú estás preocupado por ti mismo, tus problemas y tus ambiciones? No puede haber ninguna cooperación si todas tus actividades son egocéntricas y tú estás ocupado en tu propio egoísmo, con tus propios secretos deseos y placeres. En la medida en que el intelecto con sus ideas domine todas tus acciones, obviamente no puede haber ninguna cooperación, porque el pensamiento egocéntrico es parcial, estrecho y continuamente divisivo. La cooperación requiere gran honestidad. La honestidad no tiene ningún motivo. La honestidad no es algún ideal, alguna fe. La honestidad es claridad; la percepción clara de las cosas tal cual son. La percepción es atención. Esa misma atención echa luz con toda su energía en eso que está siendo observado. Esta luz de percepción provoca una transformación de la cosa observada. No hay sistema a través del cual aprendas a cooperar. Es no es estar estructurado y clasificado. Su verdadera naturaleza exige que haya amor y ese amor no es mesurable, porque cuando tú comparas – lo cuál es la esencia de la medición – el si mismo ha entrado. Donde está el si mismo, el amor no está. Cuando la verdad de todo esto es vista y comprendida, la responsabilidad del hombre pasa por un cambio radical, no sólo hacia su ambiente inmediato sino también hacia todas cosas vivientes. Esta responsabilidad total es amor. Este amor actúa a través de la inteligencia. Esta inteligencia no es parcial, individual, separada. El amor nunca es parcial. El amor es la sacralidad de todas cosas vivientes. Hemos establecido el problema, la causa y ahora debemos encontrar la solución. ¿Sin ningún esfuerzo de su parte, podría el hombre posiblemente hacerlo? Todo esto es posible solamente cuando tu corazón está lleno de la Presencia. La Presencia fluye en ti a través de la Diksha [Iniciación]. La Diksha ayudaría así a crear una nueva generación de seres humanos, con un nuevo punto de vista, con un nuevo sentido de ser ciudadanos del mundo, preocupados por todas las cosas vivientes de la tierra. Es tu grave responsabilidad la de ayudar a provocar esta Unicidad (Oneness). Gracias. |